2 de octubre de 2014

…"GRACIAS A TI YO VIVO"…

Y hoy me he levantado pensando en la de cosas que seguramente hacemos iguales: desayunar escuchando las noticias, disfrutar de ver como sale el sol y nos ilumina el día, una ducha calentita, decidir la ropa que nos vamos a poner, organizar el trabajo, pensar en los nuestros, llamar por teléfono... La mayoría son cosas cotidianas que hacemos con naturalidad, que surgen sin esfuerzo y nos hacen sentir bien, casi ni somos conscientes de hacerlas.

El trasplante de médula es el más humilde a la hora de realizarlo. No hay operaciones, quirófanos, carreras. Más bien es un momento muy intimo, relajado que dura como 30 minutos. Como una transfusión de sangre pero llena de gotas de células madre, de VIDA.

Yo me concentré en el goteo y me imaginaba su recorrido por mi cuerpo, teniendo la certeza de que iban a "prender", ese era mi deseo. Seguro que es otra cosa que tenemos en común. Tu deseo de que tus células me dieran otra oportunidad para agarrarme a la vida.

Hoy celebramos que desde la VIDA y esto quiero recalcarlo: desde la VIDA, unas personas deciden regalar VIDA en un acto aparentemente humilde pero muy generoso. Que nos va a unir en lo cotidiano, como cotidiano tendría que ser el acto de donar.

Cada vez me encuentro más casos como el mío: nos han regalado vida. Desconocemos a esos donantes personalmente pero yo se que uno eres tú, u tú y... Tú te lo estás pensando. Así cada mañana, mientras desayunamos nos sentimos acompañados, como el resto del día, en lo cotidiano, en la VIDA.

"DONA MÉDULA, DONA VIDA".



 Fdo. Nonia Alejandre Aguado -Jolis.
Paciente Oncohematológico